“Uno de los primeros encuentros de escultores donde comenzaron a probarse las primeras versiones de la arcilla polimérica GapoArt. Lo que empezó con un pequeño grupo de amigos reunidos los sábados hoy es una comunidad de más de 14.000 personas.”
Una búsqueda que empezó en 2009
GapoArt nació a partir de una pregunta muy simple:
¿qué haces cuando el material que necesitas para crear no existe?
Mi nombre es Edwin Hernández y soy uno de los fundadores de GapoArt. Esta es la historia de cómo comenzamos a fabricar arcilla polimérica en Colombia, los retos que enfrentamos y cómo una búsqueda personal terminó convirtiéndose en una herramienta para miles de artistas.
Todo empezó en 2009, cuando me adentré en el mundo de la escultura. Como muchos artistas que están comenzando, el primer reto fue encontrar el material adecuado para trabajar.
Probé primero con plastilina escolar. Era fácil de moldear, pero tenía un gran problema: las piezas no se podían conservar.
Luego pasé a la masilla epóxica. Permitía lograr detalles increíbles y una dureza impresionante. Sin embargo, trabajar con ella era como correr contra el reloj. El tiempo para modelar era muy corto y cualquier corrección se volvía casi imposible, especialmente para alguien que estaba aprendiendo.
Entonces apareció una pregunta que cambiaría todo:
¿existía un material que combinara lo mejor de ambos mundos?
Algo tan moldeable como la plastilina, pero que pudiera endurecerse y conservarse como la masilla epóxica.
El descubrimiento de la arcilla polimérica
Después de muchas búsquedas descubrí un material que parecía perfecto:
la arcilla polimérica.
La arcilla polimérica tiene una característica única: se moldea con facilidad como una plastilina, pero al hornearse se endurece y conserva todos los detalles de la pieza.
Para un escultor era prácticamente el material ideal.
El problema era otro.
Hace más de 15 años, conseguir arcilla polimérica en Colombia era extremadamente difícil. Era un material casi desconocido, pocas personas lo importaban y los precios eran muy altos.
Así que surgió una idea que parecía un poco descabellada:
¿y si intentábamos fabricarla nosotros mismos?
Los primeros experimentos
Lo que vino después fueron meses de pruebas, errores y experimentos.
Días enteros probando materiales, investigando fórmulas y experimentando con diferentes combinaciones. Muchas veces los resultados no funcionaban, pero cada intento nos enseñaba algo nuevo.

En ese proceso, mi amigo y socio Stiven Orjuela se unió para ayudar a desarrollar los primeros equipos. Muy pronto entendimos que procesar el material manualmente era prácticamente imposible.
Las primeras versiones de nuestra arcilla polimérica estaban lejos de ser perfectas.
Pero cada intento nos acercaba un poco más a lo que buscábamos.

Amigos reunidos por el arte
En 2010 ocurrió algo que terminaría siendo fundamental para el nacimiento de GapoArt.
Buscando aprender más sobre escultura encontré el foro Masterblaster FX, una comunidad latinoamericana donde artistas compartían técnicas, procesos y conocimientos.

En esa época las redes sociales no eran lo que son hoy. Encontrar personas con los mismos intereses no era tan sencillo.
Fue allí donde conocí a varios escultores que, curiosamente, vivíamos en la misma ciudad. Así comenzaron a surgir reuniones informales los sábados para hablar de escultura, mostrar trabajos y compartir procesos.
Al principio éramos solo cinco o seis amigos reunidos alrededor del arte.
En esas reuniones comenzaron a probarse las primeras versiones de nuestra arcilla polimérica GapoArt, y los comentarios de los artistas fueron clave para mejorar la fórmula.
Con el tiempo ese pequeño grupo empezó a crecer.
Lo que comenzó como cinco amigos hoy se ha convertido en una comunidad de más de 14.000 personas que siguen el proyecto en redes sociales.
De hecho, el nombre GapoArt nace de esa idea.
GAPOART significa: Grandes Amigos Por el Arte.
Desde el inicio quisimos que el proyecto representara algo más que un material: una comunidad de personas unidas por la creatividad.
El primer gran paso: SOFA 2011


En 2011 decidimos dar un paso importante.
Participamos en SOFA (Salón del Ocio y la Fantasía), uno de los eventos creativos más importantes de Colombia.
Llevamos nuestras primeras muestras de arcilla polimérica con un stand muy sencillo, pero con mucha ilusión.
Durante el evento, artistas como Juliana Vélez realizaron piezas en vivo mientras Alejandro Méndez horneaba esculturas con una pistola de calor.
La reacción de la gente fue increíble.
Muchos artistas se acercaban curiosos, preguntaban sobre el material y querían probarlo. Poco a poco el stand comenzó a llenarse de personas interesadas en esta nueva alternativa.
Al final del evento estábamos agotados, pero con una sensación muy clara:
íbamos por el camino correcto.

Años de mejora y aprendizaje

Después de SOFA continuamos trabajando para mejorar la fórmula de nuestra arcilla polimérica.
Durante varios años el material se compartía principalmente entre un círculo cercano de escultores, lo que nos permitió seguir ajustando detalles y perfeccionando el producto.
En esa época el único color disponible era el gris tradicional, que aún hoy sigue siendo uno de los favoritos entre escultores.
Cada mejora surgía de escuchar a los artistas que utilizaban el material.
Con el tiempo, cada vez más personas comenzaron a interesarse en aprender cómo usar arcilla polimérica, descubrir nuevas técnicas y explorar sus posibilidades creativas.
2017: una nueva etapa para GapoArt

Un momento clave en la historia de GapoArt llegó en 2017, cuando Andrés Grisales se incorporó oficialmente a la dirección de GapoArt.
Aunque Andrés conocía el proyecto desde sus inicios, ese año decidió asumir un rol activo en el crecimiento de la marca.
Su visión ayudó a impulsar una nueva etapa para GapoArt.
Uno de los mayores logros de ese periodo fue desarrollar arcilla polimérica en colores, algo que durante mucho tiempo había sido un gran reto técnico.
Esto abrió la puerta a nuevas posibilidades creativas.
Los artistas comenzaron a explorar técnicas como:
- creación de cañas o millefiori
- técnicas como mica shift
- diseño de bisutería y joyería
- miniaturas y esculturas decorativas

La arcilla polimérica GapoArt dejó de ser solo un material para escultura y empezó a convertirse en una herramienta para una enorme variedad de proyectos creativos.
Más de 40 colores y cientos de historias

Con el tiempo el catálogo fue creciendo hasta superar los 40 colores de arcilla polimérica.
Pero más allá del material, algo que siempre ha sido fundamental para nosotros es la comunidad.
Muchas personas llegan a GapoArt buscando materiales para manualidades, otras quieren aprender a modelar, y muchas descubren que trabajar con arcilla polimérica puede convertirse en una oportunidad para emprender.
Uno de los logros que más orgullo nos genera es saber que nuestra arcilla polimérica ha sido parte del inicio de más de 50 emprendimientos.
Personas que comenzaron experimentando con el material y terminaron creando negocios, proyectos creativos y nuevas oportunidades para sus vidas.
Si quieres explorar todos los materiales disponibles puedes visitar nuestra tienda de arcilla polimérica, donde encontrarás colores, herramientas y kits para comenzar.
También puedes aprender cómo usar la arcilla polimérica paso a paso con nuestras guías pensadas especialmente para quienes están empezando.
De artistas para artistas
Lo que comenzó como una búsqueda personal terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.
Hoy, la arcilla polimérica GapoArt no es solo un material.
Es una herramienta que permite a otros artistas transformar sus ideas en objetos reales.
Cada fórmula, cada color y cada mejora es el resultado de años de experimentación, aprendizaje y del apoyo de una comunidad que ha creído en este proyecto desde el principio.
Con el tiempo entendimos algo muy simple:
GapoArt somos todos.
Los artistas que experimentan, los que enseñan, los que emprenden, los que descubren por primera vez este material y los que llevan años creando con él.
Porque al final, el verdadero valor de la arcilla no está en el material en sí, sino en las manos que la moldean.
Y mirando hacia atrás, hay una frase que resume toda esta historia mejor que cualquier otra:
GapoArt comenzó como el sueño de un pequeño grupo de amigos…
y con los años se convirtió en el sueño de miles de amigos más.
GapoArt — Grandes Amigos Por el Arte.




